CRISIS EN QUEENS: Mets siguen en caída libre pese a una nómina millonaria
De: Manuel A. Khoury / Bonches Latinos Media
La preocupación crece en Nueva York. Los Mets volvieron a caer, esta vez 8-2 ante los Dodgers de Los Ángeles, completando una barrida que extiende su racha negativa a ocho derrotas consecutivas y deja en evidencia un equipo sin respuestas en ambos lados del terreno.
El japonés Shohei Ohtani fue dominante desde el montículo, trabajando seis entradas en las que permitió apenas dos imparables, silenciando completamente a una ofensiva de los Mets que volvió a fallar en los momentos clave. El equipo apenas conectó cinco hits y se fue de 2-10 con corredores en posición de anotar.
Del otro lado, los Dodgers hicieron lo que los Mets no han podido: producir. Con 12 imparables y 8 carreras, figuras como D. Rushing y Teoscar Hernández marcaron la diferencia en una noche donde Los Ángeles impuso su ritmo desde temprano.
Pero más allá del resultado, hay un elemento que intensifica la preocupación en Queens: la inversión no se traduce en resultados.
Los Mets de Nueva York cuentan con una de las nóminas más altas de todo el béisbol para esta temporada 2026, proyectando un salario que supera los 368 millones de dólares, una cifra que los coloca entre los equipos con mayor poder económico en las Grandes Ligas. Sin embargo, ese músculo financiero no se está reflejando en el terreno de juego.
El dirigente Carlos Mendoza ya no esconde la realidad. Su discurso comienza a ser más directo, reconociendo fallas repetitivas en ejecución, ofensiva y enfoque. El mensaje interno parece claro: el problema no es talento, es funcionamiento.
En medio de este panorama, aparece una posible chispa de esperanza: el regreso de Juan Soto, quien se encuentra recuperándose de una lesión que lo ha mantenido fuera por 10 días. Su retorno podría representar ese bate oportuno que tanto necesita el equipo, además de un impacto inmediato en la moral del clubhouse.
La temporada es joven, sí. Pero en una ciudad como Nueva York, las alarmas no tardan en encenderse. Y hoy, en Queens, ya suenan fuerte.
Porque cuando inviertes como gigante… se espera que juegues como gigante.

