República Dominicana proyecta su grandeza a través del béisbol en Nueva York
República Dominicana proyecta su grandeza a través del béisbol en Nueva York
Por Manuel A. Khoury / El Bonche Deportivo
El béisbol volvió a demostrar que va mucho más allá del terreno de juego. Esta vez, la República Dominicana llevó su identidad, historia y peso deportivo a uno de los escenarios culturales más importantes de Nueva York: el Whitney Museum of American Art.
En el marco de la bienal 2026, se celebró el evento “¡Peloteros! Latinos Shaping the Legacy of American Baseball”, una iniciativa impulsada por la Embajada Dominicana en Estados Unidos junto al Aspen Institute, donde el béisbol fue protagonista desde una mirada económica, social y cultural.
El encuentro reunió a figuras de alto nivel del mundo financiero, empresarial y deportivo, pero sin duda uno de los momentos más esperados fue la participación del extoletero de Grandes Ligas Nelson Cruz, quien compartió su experiencia dentro y fuera del diamante, destacando el impacto que tiene el pelotero dominicano en la sociedad.
Junto a él, también aportaron su visión los exjugadores Francisco Cordero y Miguel Batista, quienes coincidieron en que el béisbol no solo transforma vidas, sino que representa una vía real de desarrollo para miles de jóvenes en la República Dominicana.
Durante los paneles, se abordaron temas clave como el impacto económico del béisbol, la diplomacia deportiva y el crecimiento financiero de los jugadores, dejando claro que esta industria genera una cadena de valor que conecta directamente a República Dominicana con Estados Unidos.
La embajadora dominicana María Isabel Castillo Báez fue contundente al definir el béisbol como una herramienta de proyección internacional, resaltando cómo el talento criollo ha colocado al país como una potencia global en este deporte.
Por su parte, Steven Puig, presidente del Banco BHD, destacó que aunque el negocio del béisbol es grande en Estados Unidos, en República Dominicana tiene un impacto aún más profundo por la cercanía de los jugadores con su gente.
El evento dejó un mensaje claro: el béisbol dominicano no solo produce estrellas, también construye identidad, mueve economías y fortalece la presencia del país en el escenario internacional.
Una vez más, el deporte rey de los dominicanos demuestra que su influencia trasciende fronteras y sigue siendo una de las principales cartas de presentación del país ante el mundo.

