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Suffolk investiga posibles casos de tularemia y refuerza alerta por picaduras de garrapatas

Suffolk investiga posibles casos de tularemia y refuerza alerta por picaduras de garrapatas

01 Agosto 2026

 

 

De: Manuel A. Khoury / Bonches Latinos

LONG ISLAND. Autoridades sanitarias del condado de Suffolk investigan tres casos probables de tularemia, una infección bacteriana poco común conocida popularmente como “fiebre del conejo”. Por el momento, las autoridades han pedido cautela, ya que la confirmación definitiva puede requerir pruebas de laboratorio y una evaluación clínica y epidemiológica completa.

La enfermedad puede transmitirse mediante la picadura de ciertas garrapatas y moscas de venado, así como por el contacto con conejos, roedores u otros animales infectados. También existen formas menos frecuentes de exposición, como inhalar polvo contaminado o consumir agua no tratada.

Síntomas que no deben ignorarse

Los síntomas pueden variar según la vía de contagio, pero entre los más comunes se encuentran fiebre, cansancio, inflamación de los ganglios y lesiones o úlceras en la piel cerca del lugar de la picadura. En algunos casos también pueden presentarse dolor de garganta, molestias abdominales o síntomas similares a una neumonía.

Aunque la tularemia es poco frecuente, puede convertirse en una enfermedad seria si no se identifica a tiempo. La buena noticia es que suele responder al tratamiento con antibióticos cuando el diagnóstico se realiza oportunamente.

Recomendaciones para protegerse

Las autoridades aconsejan usar repelente, revisar cuidadosamente la piel después de permanecer en jardines, parques o zonas boscosas y evitar tocar animales silvestres enfermos o muertos. También se recomienda utilizar guantes al trabajar con tierra o retirar restos de animales y evitar pasar la cortadora de césped sobre cadáveres de pequeños mamíferos.

El condado de Suffolk mantiene vigilancia sobre diferentes especies de garrapatas, entre ellas la garrapata estrella solitaria y la garrapata americana del perro, ambas asociadas con la transmisión de tularemia.

Quienes desarrollen fiebre, inflamación de ganglios o una lesión inusual después de una picadura deben comunicarse con un profesional de la salud e informar sobre cualquier exposición reciente a garrapatas o animales silvestres.


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