Películas dominicanas sobre madres: maternidad, trauma y fuerza femenina en pantalla
Por Marc Mejía
Hablar de madres en el cine dominicano termina siendo también una forma de hablar del país.
De barrios donde muchas mujeres crían solas a sus hijos. De familias separadas por la migración. De abuelas que terminan criando nietos. De niñas demasiado jóvenes enfrentando embarazos para los que nadie las preparó. De mujeres que trabajan tanto cuidando a otros que apenas tienen tiempo para cuidar de sí mismas y claro, sobre madres emprendedoras y luchadoras.
Y quizá por eso tantas películas dominicanas han encontrado en la maternidad uno de sus temas más honestos.
Durante mucho tiempo, gran parte del cine internacional —desde Hollywood hasta Europa y América Latina— presentó a las madres como figuras casi intocables: pacientes, sacrificadas y emocionalmente inquebrantables.
Películas como Todo sobre mi madre (1999), de Pedro Almodóvar, ayudaron a cambiar esa mirada. La cinta mostró la maternidad desde el dolor, el perdón y la solidaridad entre mujeres. Luego llegaron historias como Erin Brockovich (2000), donde una madre soltera enfrentaba a una enorme corporación mientras intentaba sostener a sus hijos, o Mother (Ma-deo) (2009), del coreano Bong Joon-ho, que llevó el instinto maternal hacia lugares mucho más oscuros y obsesivos. Claro, todo esto evitando abordar el cine clásico y títulos como Stella Dallas del 1937 donde vemos a una madre de clase trabajadora, imperfecta y extravagante, que decide renunciar por completo a su hija y desaparecer de su vida para asegurar que la joven tenga el futuro digno y de alta sociedad que ella nunca le pudo dar.

